Una de las sagas más longevas en la historia es la del agente secreto 007, también conocido como James Bond, pues desde la década de los 60 llegó a la gran pantalla para cautivar a propios y extraños.
Desde entonces, actores como Sean Connery, Roger Moore, Pierce Brosnan y Daniel Craig han dado vida al agente, que siempre se ha caracterizado por vestir elegantes trajes y gadgets con tecnología de punta, incluyendo autos.
Por esta razón, recordamos los 7 autos más icónicos que ha conducido Bond, James Bond, a lo largo de la saga.
Aston Martin DB5
Apareció por primera vez en Goldfinger (1964), siendo conducido por el Bond de Sean Connery, estableciendo el estándar de lo que debe ser el auto del 007: equipado con asiento eyector, ametralladoras ocultas, escudo antibalas trasero y placas giratorias.
El DB5 regresó en algunas de las entregas más recientes de la saga, como Skyfall y Sin tiempo para morir.

Lotus Espirit S1
En la cinta La espía que me amó, de 1977, presentó este auto con un diseño futurista para la época, que más allá de contar con los gadgets ya conocidos, también contaba con la particularidad de convertirse en un submarino, con todo y periscopio y misiles antiaéreos.
Como dato curioso, el auto que se utilizó para el rodaje de dicha cinta fue comprado por el multimillonario Elon Musk durante una subasta.
Toyota 2000GT
Este auto es considerado como el primer superdeportivo japonés, y aunque fue lanzado originalmente como un coupé, en la cinta Sólo se vive dos veces, de 1967, se mostró una versión convertible.
Esto se debe a que Sean Connery no cabía cómodamente en el auto coupé, por lo que la producción solicitó a Toyota fabricar dos versiones descapotables para la película.
Aston Martin V8 Vantage
Este auto marcó el regreso del fabricante británico con Aston Martin, luego de una pausa con Lotus.
El encargado de pilotar al llamado "primer superdeportivo británico" fue Timothy Dalton en la cinta Alta Tensión, de 1987. El auto estaba equipado con esquís retráctiles para la nieve, neumáticos con clavos para tener agarre en hielo, un propulsor a cohete y hasta un sistema de autodestrucción.
BMW Z8
Durante la década de los 90, James Bond cambió los autos británicos por la alemana BMW, y en la cinta El mundo no basta, de 1999, el protagonista fue un Z8.
Entre su armamento destacaban misiles tierra-aire, disparados desde las tomas de aire laterales, aunque tuvo un trágico final, ya que fue destruido por un helicóptero.
Citroën 2CV
Sin duda, este es el auto menos lujoso de toda la franquicia 007, pero sí es uno muy respetado por los fanáticos de la saga.
En Solo para tus ojos, de 1981, Roger Moore lo utiliza para escapar por los viñedos españoles después de que su Lotus fue destruido. El auto no contaba con gadgets, pero protagoniza una de las persecuciones más épicas de la saga.
Aston Martin Vanquish
En Otro día para morir, Pierce Brosnan conduce este Aston Martin apodado como "The Vanish" (El invisible), gracias a la polémica función de camuflaje adaptativo que lo volvía invisible a los enemigos del agente 007.
Fiel a las necesidades de Bond, este auto contaba con ametralladoras frontales con mira automática, además de un sistema de eyección que ayudaba a enderezar el auto en caso de volcadura. Es recordado por protagonizar una persecución sobre hielo, junto a un Jaguar XKR.