La adquisición de un auto en copropiedad es una práctica cada vez más común entre socios, familiares o profesionistas que comparten gastos. Sin embargo, cuando se trata de efectos fiscales ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), la deducción de este tipo de bienes debe realizarse con precisión para no tener problemas en una revisión.
El primer requisito fundamental es que la factura del auto incluya a todos los copropietarios. En el Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) debe especificarse el porcentaje de participación de cada uno, ya que la deducción se realizará en esa misma proporción. Es decir, si una persona tiene 50% de la propiedad del vehículo, solo podrá deducir ese mismo porcentaje del monto permitido por la ley.

Para vehículos de combustión interna existe un tope en el monto deducible, mientras que para autos híbridos o eléctricos el monto permitido es mayor. Este límite no se divide entre los copropietarios, sino que se aplica al valor total del vehículo y posteriormente cada contribuyente deduce la parte que le corresponde.
Otro punto clave es la forma de pago. Para que la deducción sea válida, debe haberse pagado mediante medios electrónicos autorizados, como transferencia bancaria, tarjeta de crédito, débito o cheque nominativo. Los pagos en efectivo no son deducibles, incluso si solo uno de los copropietarios realizó la operación.
Detalles para deducir un auto en copropiedad con éxito
Además, cada contribuyente debe demostrar que utiliza el vehículo para su actividad económica. Esto significa que debe estar relacionado con la generación de ingresos y formar parte de su contabilidad como activo. También es posible deducir gastos relacionados como gasolina, mantenimiento, seguros o peajes, siempre en proporción al porcentaje de propiedad.
En el caso de arrendamiento financiero o crédito automotriz, la deducción también se divide conforme a la participación de cada persona, siempre que los pagos se realicen desde cuentas a nombre de los copropietarios.