Robbie Williams, intérprete de éxitos como 'Feel' y 'Rock DJ', anuncio su regreso a la CDMX, después de tres años de ausencia, lo que desató emoción entre sus seguidores.
Para celebrar su regreso, en De Cero a 100 te presentamos la colección de autos del cantante británico.
La curiosa relación entre Robbie Williams y los autos
Aunque el británico cuenta con una extensa colección de autos, existe un detalle curioso sobre él: no sabe conducir.
Robbie Williams ha reconocido en entrevistas que durante su juventud vivió en Londres, y debido al denso tráfico de la capital inglesa prefería no conducir y moverse en taxi.
Cuando se mudó a Los Ángeles, en Estados Unidos, intentó aprender, pero después de no pasar el examen de manejo, entendió que no tenía una necesidad real por aprender a conducir.
Estos son los autos que posee Robbie Williams, a pesar de no saber conducir.
Volkswagen Combi
Sorprende que una de las grandes celebridades globales del pop disfrute tanto de un auto como la Volkswagen Minivan, o Combi, como se le conocía popularmente en México.
Williams tiene una Combi adaptada especialmente para sus salidas en familia, con espacio interior ideal y hasta pantalla de televisión.
Mercedes-Benz McLaren SLR
Dentro de la colección del británico, destaca este superdeportivo que la firma alemana diseñó en asociación con McLaren.
Jaguar E-Type
Aunque Williams ya no tiene este auto, se trata de uno de los primeros modelos que adquirió cuando comenzó el ascenso de su carrera.
Bentley Continental GT
Robbie Williams es poseedor de una unidad del Continental GT, considerado por muchos como la máxima expresión del lujo británico.
Smart Crossblade
Robbie Williams recibió la unidad 1 de 2,000 que fueron fabricadas de este modelo de edición limitada. Se trata de un auto sumamente excéntrico, sin techo, puertas y parabrisas.
La compra impulsiva del millón de euros
En repetidas ocasiones, Robbie Williams ha recordado que después de conocer la mansión de Elton John, repleta de autos, sintió el impulso de comprar varios coches.
Con 18 años de edad, y siendo todavía integrante de la boy band Take That, el cantante visitó agencias de autos y gastó un millón de euros en autos. Al llegar a casa se dio cuenta de que fue una mala idea, pues ni si quiera podía mover los autos por no saber manejar.
Poco después, decidió vender todos los autos, pues solo estaban acumulando polvo.