Uno de los errores más comunes al conducir es no prestar atención al momento en que se realizan los cambios de velocidad. Las revoluciones por minuto (RPM) del motor indican qué tan exigido está trabajando y elegir el rango correcto puede ayudar a optimizar el consumo de gasolina, especialmente en autos con transmisión manual.
En general, para lograr un manejo eficiente, se recomienda realizar los cambios entre las 2 mil y 2,500 RPM en motores de gasolina. En este rango, el motor trabaja de forma equilibrada, sin forzarse ni consumir más combustible del necesario. Subir demasiado las revoluciones antes de cambiar de marcha provoca un mayor gasto, ya que el motor inyecta más combustible para generar potencia.

Por el contrario, cambiar a una velocidad demasiado baja, por debajo de las 1,500 RPM, tampoco es recomendable. Esto puede hacer que el motor trabaje forzado, generando vibraciones y menor eficiencia, lo que también incrementa el consumo a largo plazo.
En motores diésel, el rango ideal suele ser más bajo, entre 1,500 y 2 mil RPM, debido a sus características de torque. Sin embargo, en la mayoría de los autos de gasolina que circulan en México, mantenerse en el rango de 2 mil a 2,500 RPM es la mejor referencia para una conducción eficiente.
Consejos adicionales para ahorrar gasolina
Además, es importante adaptar los cambios según las condiciones de manejo. En ciudad, donde hay tráfico constante, conviene realizar cambios suaves y anticiparse a frenadas para evitar aceleraciones bruscas. En carretera, mantener una velocidad constante y evitar revolucionar de más el motor también contribuye al ahorro.
Otra recomendación es escuchar el motor y observar el tacómetro. Con el tiempo, el conductor puede identificar el momento ideal para cambiar sin necesidad de acelerar de más.