Europa se enfrenta a una transformación radical tras el anuncio de BYD sobre el despliegue de su infraestructura de carga más ambiciosa hasta la fecha. Con el desembarco de Denza, su firma de alta gama, introducirá una tecnología capaz de dejar obsoletos a los cargadores rápidos actuales.
Denominada bajo el nombre comercial Flash Charge, promete suministrar una potencia de hasta 1500 kW. Esta cifra supone un salto frente a los estándares de la red pública europea, permitiendo tiempos de espera mínimos y posicionando a BYD como el líder en potencia de carga pública.

Cifras oficiales revelan que el plan de expansión de la compañía contempla la instalación de 3000 estaciones de carga ultrarrápida en suelo europeo durante los próximos doce meses. Esta red formará parte de un despliegue global de 6000 puntos fuera de China, buscando eliminar de forma definitiva la ansiedad por la autonomía que aún frena a muchos compradores de vehículos eléctricos (EV).
Las cifras principales son, como era de esperar, una locura. BYD afirma que su nueva tecnología de baterías permite cargar los vehículos compatibles del 10 al 70 por ciento en cinco minutos, y del 10 al 97 por ciento en nueve. Esto significa menos interrupciones en la carga.

BYD ha confirmado que sus estaciones no serán exclusivas. Gracias al uso del estándar de conector CCS2, los puntos de carga "Flash" estarán disponibles para conductores de otras marcas, fomentando una infraestructura de movilidad eléctrica abierta y colaborativa que acelerará la transición energética en toda la región.
Es posible que en México aún no veamos estos cargadores y se debe principalmente a la red elêctrica. En su mayoría es de 110 a 220 Watts, BYD menciona que este tipo de cargadores necesitan una corriente mínima de 440 o superior. Por lo que creemos que aún pasarán algunos años antes de ver esta tecnología en suelo local.