Los escándalos fuera de la pista no dejan de manchar a la F1, pues el desmantelamiento de una red de trata y prostitución en Milán, Italia, puso a la máxima categoría del automovilismo en el ojo público.
Todo comenzó cuando la Fiscalía de Milán, Italia, desmanteló una red criminal presuntamente dedicada a la explotación sexual "de lujo" y al lavado de dinero. La investigación reveló que esta organización contaba con una serie de clientes "VIP", donde destacan empresarios, futbolistas de la Serie A italiana e incluso un piloto de F1.
Piloto de F1, implicado en red de prostitución italiana
De acuerdo con el periódico local La Gazzetta dello Sport, la investigación cuenta con múltiples pruebas contundentes, como registros y llamadas telefónicas. Una de ellas es la que implica directamente a un corredor de la F1:
"Hay un amigo mío, un piloto de F1, que viene esta noche a Milán y quiere una chica a cambio de dinero".
Por ahora, la investigación no ha revelado los nombres de por lo menos 50 implicados, pero se sabe que los "clientes habituales" son futbolistas de la Serie A, primera división del futbol italiano, que residen en Milán. Los primeros indicios señalan que no están implicados jugadores de los clubes locales, Inter y Milán.
La información revelada por autoridades y medios italianos señala que el modus operandi de la agencia era "exclusivo", pero completamente ilegal. Los responsables ofrecían "paquetes de lujo" que incluían veladas exclusivas en los establecimientos más exclusivos de la ciudad, así como alojamiento posterior en las mejores suites de Milán.
Adicionalmente, los reportes señalan el uso del llamado "gas de la risa", óxido nitroso, dentro de estos exclusivos paquetes. Se trata de una sustancia que produce euforia inmediata, pero no deja rastro alguno en el organismo humano.
Esta sustancia no está clasificada como sustancia dopante, por lo que no está contemplada en los tests antidopaje.
La investigación señala que esta red de prostitución captaba mujeres jóvenes de entre 18 y 30 años de edad, tanto italianas como extranjeras, y eran atraídas principalmente por la vida de lujo. Esta misma red operaba en la isla griega de Mykonos.