Max Verstappen se quedó sin victoria durante la segunda carrera clasificatoria para las 24 Horas de Nürburgring, a pesar de haber liderado la carrera por casi 30 segundos de ventaja.
Desafortunadamente, el panorama cambió radicalmente para el también piloto de F1 cuando una parada en boxes no programada acabó con todas las esperanzas para su equipo.
En la décima vuelta de la carrera, Verstappen fue a boxes de manera inesperada, demasiado pronto para una parada programada. El Mercedes-AMG fue guardado por el equipo, Verstappen bajó del auto y subió su compañero, Auer, sin que se percibiera alguna preocupación adicional.
Posteriormente, el director del equipo, Steve Bushmann, reveló que el auto había sufrido daños en el splitter, por lo que se ingresó a boxes para cambiarlo y evitar más daños.
Desafortunadamente, estas reparaciones acabaron con los planes del equipo, por lo que se dio por perdido el día, aunque posteriormente Verstappen regresó al auto y comenzó a recuperar algunos lugares, pero no fue suficiente para retomar el liderato de la ronda clasificatoria.