La Fórmula 1 (F1) presentó nuevas imágenes de cómo serán los monoplazas de la categoría a partir del próximo año, en el que entrará en vigor una nueva regulación en busca de mayor espectáculo para los aficionados del deporte motor.
Previo al arranque de la nueva temporada, te presentamos algunos cambios importantes entre la nueva generación de monoplazas y la que recién terminó apenas en Abu Dabi.
Motores mitad eléctricos
Uno de los cambios más llamativos es que los motores de esta nueva generación ahora serán mitad eléctricos, es decir, 50% de potencia obtenida por combustión interna tradicional, y 50% por tracción eléctrica.
Anteriormente, la potencia era impulsada 80% por motor de combustión y el 20% por energía eléctrica.
Se acabó la era del DRS
Este es quizás el cambio que más ha llamado la atención, pues se terminó la era del sistema DRS para dar paso a la aerodinámica activa.
De esta forma, los monoplazas contarán con alerones delantero y trasero móviles con dos modos diferentes: uno para curvas y otro para rectas. La gran novedad de esta modalidad es que, a diferencia del DRS, los pilotos podrán activarlo en cualquier momento, y no solo cuando se encuentren al acecho del vehículo de enfrente.
Monoplazas más pequeños
Una de las grandes críticas que recibió la categoría durante los últimos años era sobre el tamaño de los monoplazas, que incluso sufrían de poca maniobrabilidad en circuitos estrechos como Mónaco, reduciendo el espectáculo.
La FIA y la F1 tomaron en cuenta las críticas para presentar nuevos monoplazas que serán 30 kilos menos pesados, 10 centímetros más angostos y 20 centímetros más cortos, con lo que se espera que haya carreras más emocionantes.
Para lograrlo, se eliminó el MGH-U, motor eléctrico que recuperaba energía del calor del motor y que era además la pieza más y la más pesada de cada monoplaza.
Combustible 100% sostenible
La gasolina tradicional ya no será el combustible de la categoría, pues ahora los monoplazas utilizarán una fórmula creada a partir de dióxido de carbono extraído de desechos y del propio aire.
La F1 buscará de esta forma demostrar que el deporte motor también puede ser responsable con el medio ambiente.