James Vowles, jefe del equipo Williams, defendió al motor fabricado por Mercedes, motorista del equipo, de la ola de críticas provenientes de otros equipos, asegurando que no hay nada ilegal con la nueva unidad de potencia.
Los motoristas Audi, Honda y Ferrari solicitaron a la FIA una aclaración conjunta sobre esta situación, y ahora corresponde al organismo responder si se reajustarán los procedimientos de medición y, en caso de ser así, establecer el plazo.
Al respecto, James Vowles, director de Williams, aseguró que un procedimiento de este tipo iría "en contra del ADN de la F1", tomando en cuenta que su equipo es cliente de Mercedes y esto podría afectar directamente.
"Mi postura más firme es que la unidad de potencia que tenemos en el coche cumple totalmente con la normativa. No se necesita un mes de trabajo, sino varios años para alcanzar ese nivel."
El directivo del equipo británico minimizó los reclamos de los otros equipos, pues afirmó que "están molestos" por no haber logrado lo que consiguió el motorista alemán.
"Estoy seguro de que los otros equipos están molestos. No pudieron lograr lo mismo que Mercedes, pero también debemos tener cuidado. Ahora mismo, no creo que haya nadie en boxes capaz de decir cuál es la mejor unidad de potencia".
Vowles hizo un llamado para "mantener la sensatez" y que al final resulte vencedora la mejor solución planteada desde la ingeniería.