El Gran Premio de Australia 2026 será la primera carrera oficial de Cadillac en la Fórmula 1, lo que convierte a este evento en un hito para la escudería y para Sergio “Checo” Pérez, quien regresa tras un año de ausencia. Dado que se construyó el equipo desde cero tras recibir la licencia para competir, el objetivo en este evento no será el cruzar la bandera a cuadros en primer lugar.
Pérez ha sido claro al señalar que el propósito principal de su participación en Australia no se vincula estrictamente con los resultados numéricos o con la obtención de puntos, sino con completar la prueba sin contratiempos y recolectar la mayor cantidad de datos posible para ayudar al equipo a entender mejor el funcionamiento del monoplaza y sus nuevas unidades de potencia.
Con respecto a posiciones, el mexicano mencionó que entrar en el top 16 o acercarse al top 12 sería algo que celebraría, debido a la dificultad que supone competir con equipos que llevan años de desarrollo consolidado en la parrilla. En esa línea, sumar puntos en Melbourne sería, según él, casi comparable a ganar el Gran Premio, considerando que Cadillac todavía está afinando su rendimiento.

Cadillac apostó por la experiencia para obtener los mejores resultados
La alianza entre Checo y Valtteri Bottas, su experimentado compañero de equipo, también se presenta como un elemento clave. Ambos pilotos aportan un bagaje considerable de experiencia en la F1, lo que Cadillac espera aprovechar para maximizar la fiabilidad del coche, evitar errores evitables y aprender rápidamente de cada sesión de práctica, clasificación y carrera.
En definitiva, para Checo Pérez, el GP de Australia será una carrera donde la prioridad será finalizar sin problemas técnicos, reunir información útil para el desarrollo del equipo y establecer una base sólida para futuras competencias, más allá del resultado inmediato en la pista.