Durante una revisión o control de tránsito, los agentes tienen la facultad de solicitar ciertos documentos para verificar que el conductor y el vehículo cumplen con los requisitos legales para circular. Conocer exactamente qué pueden y qué no pueden pedirte es fundamental para evitar abusos, responder correctamente y proteger tus derechos como automovilista.
El primer documento que un agente de tránsito puede solicitar es la licencia de conducir vigente. Acredita que la persona al volante está legalmente autorizada para manejar el tipo de vehículo que conduce. La licencia debe corresponder a la categoría correcta (automovilista, chofer, motociclista, etc.) y encontrarse dentro de su periodo de vigencia. Conducir sin licencia o con una vencida es una infracción en todos los estados del país.

El segundo documento obligatorio es la tarjeta de circulación, la cual acredita que el vehículo está registrado ante la autoridad correspondiente y autorizado para circular. El agente puede verificar que los datos coincidan con el vehículo, como placas, número de serie (VIN), modelo y nombre del propietario. Circular sin tarjeta de circulación o con una vencida puede derivar en multa y, en algunos casos, remisión del auto al corralón.
Además, en muchas entidades, el agente también puede solicitar el comprobante de seguro de responsabilidad civil vigente. Desde 2019, la legislación federal establece que todos los vehículos que circulen por carreteras y vías federales deben contar con un seguro que cubra daños a terceros. Algunos estados han incorporado esta obligación también en vialidades locales. El comprobante puede ser físico o digital, siempre que sea válido y verificable.
Los documentos que no estás obligado a entregar
Cabe aclarar que, en una revisión de tránsito ordinaria, el agente no puede exigir documentos como la factura original del vehículo, contratos de compraventa, identificación oficial del conductor (INE) ni comprobantes de pago de tenencia o refrendo, salvo que exista una causa legal específica o que el conductor esté realizando un trámite voluntario.
Del mismo modo, el agente debe identificarse, explicar el motivo de la revisión y realizarla de forma breve y respetuosa. No está autorizado a retener documentos de manera indebida ni a revisar el interior del vehículo sin consentimiento o sin causa legal, como una flagrancia o una orden judicial.
En caso de duda o abuso, el conductor puede anotar los datos del agente y de la patrulla y presentar una queja ante la autoridad correspondiente o ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.