En los últimos años, los espejos laterales se han convertido en uno de los componentes más robados de los carros en nuestro país, y por buenas razones. Dicho lo anterior, a continuación te explicamos las principales razones por las que estas autopartes son el objetivo principal de los ladrones.
Los espejos laterales son uno de los componentes más vulnerables en México. Según la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) y el Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi), estos son muy codiciados por su rápida reventa y fácil extracción, lo cual los convierte en uno de los objetivos más frecuentes en el mercado clandestino.
Facilidad y rapidez de sustracción
Los espejos laterales pueden ser arrancados en cuestión de segundos. En diferentes ocasiones, las cámaras de seguridad han captado en vídeo cómo ladrones despojaron ambos espejos de varios autos estacionados en menos de 30 segundos. Esto evidencia el alto nivel de destreza y rapidez de los delincuentes, quienes aprovechan la vulnerabilidad de los vehículos en zonas solitarias o con poca vigilancia.

Mercado negro lucrativo y poco controlado
Del mismo modo, los espejos tienen fácil salida en tianguis, deshuesaderos o refaccionarias informales, donde se venden sin factura y sin control, alimentando un mercado ilegal que sigue activo por falta de regulación.
Alta incidencia en zonas urbanas densamente pobladas
Las cifras respaldan la magnitud del problema: en los primeros siete meses de 2024, el Estado de México reportó 2,116 denuncias por robo de autopartes, mientras que en la Ciudad de México hubo 5,677 denuncias en el mismo periodo.
Medidas de prevención adoptadas por automovilistas para cuidar los espejos
Frente a esta amenaza creciente, algunos conductores han implementado medidas extremas. En la CDMX se viralizó la imagen de un automóvil con jaulas metálicas y candados colocados sobre los espejos, con la intención de disuadir a los ladrones.
Además, se recomiendan proteger los retrovisores con tornillos o fundas de seguridad, estacionar en lugares bien iluminados y cubiertos, y considerar seguros que cubran el robo parcial de piezas