A partir de mediados de enero de 2026, los conductores que transiten por el estado de Arkansas se enfrentarán a una vigilancia más rigurosa. El Departamento de Transporte de Arkansas (ARDOT) ha confirmado que sus cámaras de tráfico, tradicionalmente utilizadas para detectar excesos de velocidad, han sido actualizadas con inteligencia artificial capaz de identificar, en tiempo real, a personas utilizando dispositivos móviles mientras conducen.
A diferencia de los sistemas totalmente automatizados que operan en países de Europa. El estado de Arkansas ha optado por un modelo híbrido para evitar controversias legales sobre las fotomultas. El sistema, desarrollado por la firma australiana Acusensus, escanea el interior de los vehículos en busca de dispositivos portátiles.

Si la IA detecta una infracción, envía una alerta inmediata a un agente de la Policía de Carreteras apostado unos metros adelante. El oficial revisa la evidencia digital y es el único autorizado para detener al vehículo y emitir una citación o advertencia física. No se enviarán multas por correo de manera automática.
Jeff Holmes, jefe de la Policía de Carreteras de Arkansas, señaló que esta tecnología resuelve un problema histórico: la dificultad de obtener una confirmación visual clara de conductores usando el celular antes de marcarlos para una detención.
En un programa piloto reciente en Atenas, una sola cámara detectó 2,500 infracciones en solo cuatro días. No obstante, ese mismo éxito ha generado debates sobre la legalidad del tratamiento de datos en Europa, un tema que Arkansas espera sortear al mantener al agente humano como el juez final de la infracción.