Seguridad

Alcoholímetro y reincidencia: qué pasa si eres infractor recurrente

Ser infractor recurrente en el alcoholímetro implica sanciones cada vez más severas.

Alcoholímetro y reincidencia: qué pasa si eres infractor recurrente
Alcoholímetro y reincidencia: qué pasa si eres infractor recurrente Quedará en tu historial. Foto: Especial.

Conducir bajo los efectos del alcohol es una de las acciones más sancionadas por las autoridades de tránsito en México. Los programas de alcoholímetro no solo buscan detectar a conductores ebrios, sino también identificar patrones de reincidencia. Cuando una persona da positivo en más de una ocasión, las consecuencias pueden ser más severas que para un infractor primerizo.

En una primera infracción, las sanciones suelen incluir multa económica, arresto administrativo, comúnmente de 20 a 36 horas, remisión del vehículo al corralón y, en algunos estados, la pérdida de puntos en la licencia. Además, el conductor debe cumplir con el tiempo de arresto en centros conocidos popularmente como “El Torito” y pagar los gastos de arrastre y resguardo del vehículo.

Sin embargo, cuando existe reincidencia, es decir, cuando el conductor vuelve a dar positivo en el alcoholímetro dentro de un periodo determinado, las autoridades aplican medidas más estrictas. En entidades como la Ciudad de México, el historial del conductor queda registrado, por lo que una segunda o tercera infracción no se trata como un caso aislado y puede derivar en arrestos más prolongados, multas más altas y restricciones adicionales para conducir.

Una de las sanciones más relevantes para infractores recurrentes es la suspensión temporal de la licencia de conducir. Dependiendo del número de reincidencias y del nivel de alcohol detectado, puede ser suspendida por varios meses o incluso cancelada, obligando al conductor a iniciar nuevamente el trámite para obtenerla. En algunos casos, se exige la aprobación de cursos de educación vial o programas de concientización sobre el consumo de alcohol y sus riesgos.

Acciones que enfrentarán quienes den positivo en el alcoholímetro en más de una vez

Además, si la reincidencia se combina con un accidente de tránsito, lesiones a terceros o daños a bienes públicos o privados, la situación puede escalar al ámbito penal. En estos escenarios, el conductor puede enfrentar cargos por delitos relacionados con la conducción en estado de ebriedad, lo que implica procesos judiciales, posibles antecedentes penales y sanciones económicas mayores.

Otro punto importante es el impacto en el historial administrativo del conductor. Ser infractor recurrente puede influir negativamente en trámites futuros, como la renovación de la licencia, la contratación de seguros o incluso el costo de las primas, ya que algunas aseguradoras consideran el historial de infracciones como un factor de riesgo.

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