En México, el alcoholímetro no es exclusivo para conductores de autos, los motociclistas también están obligados a someterse a estos operativos, ya que manejar una bajo los efectos del alcohol representa un riesgo elevado tanto para el conductor como para terceros. A pesar de ello, existe confusión sobre las reglas aplicables y las sanciones específicas para este tipo de vehículos.
Las reglas para motociclistas son prácticamente las mismas que para automovilistas. Durante un operativo, el oficial de tránsito puede solicitar al conductor de un vehículo motorizado que se detenga y realice la prueba de alcoholímetro. La medición se efectúa mediante aire exhalado y el resultado se expresa en miligramos de alcohol por litro (mg/L).
En la mayoría de las entidades, el límite permitido para conductores particulares es de hasta 0.40 mg/L, mientras que para motociclistas dedicados a servicios de mensajería, reparto o transporte, el límite suele ser cero tolerancia.

Si el resultado es positivo y supera el límite establecido, se aplican sanciones que pueden ser una multa económica, arresto administrativo que suele ir de 12 a 36 horas, y la remisión de la motocicleta al depósito vehicular. En algunos estados, además, se contempla la suspensión temporal de la licencia de conducir o la acumulación de puntos negativos, en caso de que exista un sistema de puntos vigente.
Un aspecto importante es que negarse a soplar el alcoholímetro no evita la sanción. En muchas legislaciones locales, la negativa se considera una falta grave y puede derivar directamente en arresto y traslado de la motocicleta, aun sin una medición exacta del nivel de alcohol.
Los motociclistas son más vulnerables al conducir alcoholizados
Más allá de las sanciones legales, los riesgos para los motociclistas son considerablemente mayores que para los automovilistas, ya que cuentan con menor protección física y requieren un alto nivel de equilibrio, coordinación y reflejos, habilidades que se ven afectadas incluso con pequeñas cantidades de alcohol.
En días festivos, fines de semana largos y periodos vacacionales, los operativos de alcoholímetro suelen intensificarse, y los motociclistas no quedan exentos de estas revisiones. Circular bajo los efectos del alcohol en estos periodos incrementa la probabilidad de ser sancionado.