La tenencia vehicular es uno de los impuestos más conocidos entre los automovilistas de la Ciudad de México. Aunque en los últimos años se ha mantenido un esquema de subsidio para la mayoría de los vehículos particulares, en 2026 sigue siendo importante entender quiénes deben pagarla, quiénes están exentos y bajo qué condiciones se conserva este beneficio fiscal.
En la CDMX, la tenencia es un impuesto estatal que grava la propiedad o uso de vehículos. Sin embargo, desde hace varios años el gobierno capitalino ha aplicado un subsidio del 100 %, siempre que el contribuyente cumpla con ciertos requisitos. Esto significa que, en la práctica, muchos propietarios no deben pagarla, pero sí deben cubrir otros conceptos obligatorios.
Quienes deben pagar tenencia los propietarios de vehículos que no cumplan con las condiciones del subsidio:
- Vehículos cuyo valor factura supera el tope establecido por la Secretaría de Administración y Finanzas de la CDMX
- Automovilistas que no paguen el refrendo vehicular dentro del plazo señalado, generalmente durante los primeros meses del año
- Vehículos con adeudos previos, como multas, recargos o tenencias de años anteriores
- Autos registrados en la CDMX, pero cuyos propietarios no cumplen con los requisitos administrativos vigentes
En estos casos, el subsidio se pierde automáticamente y el contribuyente debe pagar el monto total de la tenencia correspondiente al ejercicio fiscal 2026.
¿Quiénes están exentos o reciben subsidio?
Están exentos del pago de tenencia, gracias al subsidio, los propietarios que:
- Tengan un vehículo con valor igual o menor al límite establecido por la autoridad local
- Paguen puntualmente el refrendo vehicular, que es un derecho distinto a la tenencia
- No tengan adeudos de años anteriores
- Cumplan con el registro correcto del vehículo en el padrón de la CDMX
Además, ciertos vehículos cuentan con exenciones especiales como algunos autos eléctricos e híbridos, así como unidades adaptadas para personas con discapacidad, siempre que se encuentren debidamente registradas y cumplan con los criterios oficiales.
No cumplir con la tenencia puede generar recargos, multas y limitar otros trámites, como la verificación vehicular o la renovación de la tarjeta de circulación. Por ello, las autoridades recomiendan revisar cada año el estatus del vehículo en los portales oficiales.