En la Ciudad de México, la licencia de conducir es un documento indispensable para la circulación legal de automóviles, motocicletas y otros vehículos en la vía pública. Desde hace algunos años, las autoridades han reforzado las reglas sobre sanciones y cursos obligatorios tras infracciones como parte de una estrategia para mejorar la seguridad vial y reducir accidentes de tránsito.
El sistema de licencias en la capital otorga 10 puntos semestrales a cada conductor. Estos se restan cuando se cometen infracciones de tránsito, ya sea detectadas por oficiales o mediante cámaras y radares (fotocívicas). Ejemplos de faltas comunes que restan puntos incluyen circular a exceso de velocidad, pasarse semáforos en rojo, invadir pasos peatonales o usar el teléfono al conducir.

Cuando un conductor pierde puntos, el reglamento no solo considera sanciones económicas, sino que también impone obligaciones formativas y sociales. Por ejemplo, la acumulación de infracciones y la consecuente pérdida de 5 puntos pueden obligar al conductor a realizar cursos de sensibilización y educación vial. Estos pueden ser en línea o presenciales, y su objetivo es reforzar conocimientos sobre normas y conducción responsable.
Además, en algunos casos se contemplan sanciones complementarias como horas de servicio comunitario. Si un conductor llega a perder gran parte de sus puntos, puede ser requerido no solo a tomar cursos, sino también a cumplir con trabajo comunitario antes de poder verificar su vehículo o recuperar su elegibilidad para circular normalmente.
Las sanciones te pueden impedir el obtener la licencia permanente
Otro aspecto clave es la figura de la licencia permanente, la cual fue reintroducida recientemente como opción para quienes tramitan por primera vez su permiso o lo renuevan. Esta tiene vigencia indefinida y puede obtenerse mediante la aprobación de un examen teórico en caso de ser el primer trámite, junto con el cumplimiento de requisitos establecidos por la Secretaría de Movilidad de la CDMX (Semovi).
Sin embargo, no todas las personas podrán acceder a una licencia permanente. Las autoridades han señalado que conductores con antecedentes de sanciones graves, como detenciones bajo la influencia de alcohol o reincidencia en infracciones, podrían ser impedidos para tramitar este documento. Asimismo, la acumulación excesiva de multas puede derivar en la cancelación temporal o definitiva de la licencia, dependiendo de la gravedad de las faltas.