En la Ciudad de México, el uso de vidrios polarizados en vehículos particulares está restringido por el Reglamento de Tránsito. La norma establece que los cristales deben permitir la visibilidad hacia el interior del auto, con excepción del instalado de fábrica que cumpla con estándares de seguridad. Colocar películas oscuras sin autorización puede derivar en multa económica y posible retiro del material.
Sin embargo, existen casos específicos en los que sí es posible tramitar un permiso especial. Este procedimiento se realiza ante la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX y está dirigido principalmente a personas que acrediten una condición médica que requiera protección adicional contra la radiación solar. Entre los padecimientos más comunes que justifican la solicitud se encuentran enfermedades dermatológicas o sensibilidad extrema a la luz, siempre respaldadas por un certificado médico oficial.

El trámite generalmente exige presentar identificación oficial, tarjeta de circulación, comprobante de domicilio y el dictamen médico expedido por una institución pública o privada con cédula profesional registrada. Las autoridades revisan la documentación y, de ser procedente, emiten una autorización que debe portarse en el auto para evitar sanciones durante revisiones viales.
También pueden solicitar el permiso personas que, por razones de seguridad debidamente acreditadas, necesiten mayor privacidad, aunque estos casos son menos frecuentes y están sujetos a análisis particular por parte de la autoridad.
Multas por usar vidrios polarizados sin permiso
Conducir con polarizado no autorizado en la capital puede generar multas que superan las 20 UMA, además de la obligación de retirar la película en el momento. Por ello, antes de instalar este tipo de accesorios, es recomendable verificar la normativa vigente y, en su caso, iniciar el trámite correspondiente para evitar sanciones y circular conforme a la ley.
Cabe destacar que el permiso no autoriza cualquier nivel de oscurecimiento. El polarizado debe cumplir con parámetros específicos que no impidan totalmente la visibilidad hacia el interior. Además, la autorización puede ser revocada si el auto incumple las condiciones establecidas.