El panorama automotriz canadiense experimenta una transformación radical con el desembarco masivo de gigantes chinos como BYD, Geely y Chery. Motivadas por un reciente acuerdo comercial que reduce drásticamente los aranceles de importación del 100% a solo un 6.1%, estas compañías han iniciado una carrera logística y de reclutamiento sin precedentes. La urgencia es máxima, ya que el beneficio arancelario está limitado a una cuota de 49,000 unidades anuales que se asignarán por orden de llegada, obligando a las marcas a establecer sus redes de operación de manera inmediata.
Chery ha dado los primeros pasos visibles al introducir en Toronto sus SUVs Jaecoo E5 con placas de fabricante locales. Estos modelos totalmente eléctricos, que se estima tendrán un precio base competitivo de aproximadamente 37,000 dólares, han sido presentados ante grupos de concesionarios locales para evaluar su recepción en el mercado norteamericano. Esta estrategia de pre-lanzamiento busca consolidar una red de distribución sólida antes de que se agoten los primeros 24,500 permisos de importación preferencial que el gobierno canadiense emitirá en el primer semestre de este año.

Zeekr y BYD lideran la ofensiva de contratación masiva para asegurar sus estructuras corporativas en territorio canadiense. La marca Zeekr, perteneciente al Grupo Geely, ha abierto vacantes críticas en Toronto para puestos de alta dirección en ventas, marketing y asuntos legales, además de un jefe de desarrollo de red encargado de supervisar a los concesionarios. Por su parte, BYD proyecta la apertura de 20 puntos de venta en alianza con socios locales y ya explora la posibilidad de construir su propia planta de ensamblaje o adquirir instalaciones de marcas consolidadas en Canadá.
La competencia por dominar el segmento de entrada de vehículos eléctricos será feroz en los próximos meses. Con el relanzamiento del Tesla Model 3 fabricado en China y la llegada de modelos de Zeekr y Jaecoo, los consumidores canadienses tendrán acceso a tecnologías avanzadas a precios mucho más asequibles que los actuales. Este movimiento no solo redefine el mercado de lujo y movilidad eléctrica en Canadá, sino que establece un precedente sobre cómo los acuerdos arancelarios pueden acelerar la adopción de energías limpias mediante la integración de la cadena de suministro asiática en Norteamérica.
