Durante décadas, el Mercedes Clase G ha sido un modelo con un estilo único y capacidad todoterreno. Sin embargo, la marca de la estrella finalmente ha decidido que "menos es más" al avanzar en el desarrollo de su esperado "Baby G", un modelo compacto que promete democratizar la robustez del G-Wagen sin sacrificar su esencia visual y sin descapitalizar a sus clientes.
Las recientes fotos espía han revelado un prototipo que, lejos de ser un SUV o una simple variante del GLB, es una réplica a escala del modelo original. El camuflaje incluso juega con el concepto, utilizando cientos de letras "g" minúsculas para cubrir su carrocería.
Incorpora el soporte para la rueda de repuesto y luces trasera traseros situados en una posición baja, emulando fielmente al Clase G de tamaño completo.

Aunque Mercedes-Benz había planteado este modelo como un estandarte de la movilidad eléctrica, la compañía está reevaluando esta tendencia. Según informes recientes, se está considerando seriamente la inclusión de una variante híbrida para responder a la demanda actual de vehículos electrificados pero con autonomía extendida.
Markus Schäfer, director de tecnología de Mercedes, ha sido enfático en que este no será un "Frankenstein" de partes existentes. El vehículo está siendo diseñado con módulos y componentes de suspensión propios, lo que garantiza que, aunque no utilice un chasis de bastidor tradicional, mantendrá la integridad dinámica que se espera de un Clase G.
Sin embargo, Mercedes no estará sola en este nicho. Se rumorea que Land Rover prepara una versión compacta del Defender, lo que vecina una batalla por la supremacía del diseño robusto en formatos urbanos.