En un mundo dominado por los SUVs, Hyundai se niega a soltar el volante de los sedanes. Con el éxito de la séptima generación, ha registrando un crecimiento del 9% y más de 148,000 unidades vendidas en EE. UU. La firma surcoreana ya prepara el Hyundai Elantra de octava generación, conocido internamente como CN8.
La generación actual se define por sus ángulos afilados y líneas diagonales que parecen cortes de papel, el CN8 apuesta por una estética mucho más limpia y tecnológica. Los primeros vistazos lo revelan con líneas cuadradas y más conservadoras.

Siguiendo el lenguaje del Sonata y la Santa Fe, el nuevo Elantra adoptará una barra de luz LED horizontal que recorre todo el ancho del capó, otorgándole una mirada mucho más ancha y futurista. El cambio más radical está en el pilar C. Hyundai ha diseñado una ventana vertical con una ubicación peculiar que genera un efecto visual de "vidrio flotante", rompiendo con la silueta tradicional del sedán.
En la parte trasera, el caos de líneas desaparece para dar paso a una delgada franja luminosa que atraviesa la cajuela, complementada por discretos elementos verticales en las esquinas. La marca busca satisfacer a un comprador que, aunque prefiere un sedán, no quiere renunciar a la amplitud y al equipamiento de lujo que suelen ofrecer los crossovers. Se espera que la nueva plataforma ofrezca una distancia entre ejes optimizada para mejorar el espacio en las plazas traseras.
El Elantra es actualmente su tercer modelo más vendido a nivel mundial, solo por detrás de Tucson y la Santa Fe. Esta renovación para 2027 sugiere que en Seúl ven un futuro brillante (y muy rentable) para los sedanes.