La temporada 2025 de la Fórmula 1 pasará a la historia como una de las más emocionantes en los últimos años, pero también como una de las campañas con menor cantidad de abandonos (DNF, did not finish) en la historia moderna del deporte. En comparación con décadas anteriores, las carreras de este año han registrado un porcentaje extraordinariamente bajo de coches que no las completan.
Para la temporada 2025, la tasa de retiradas de coches fue de alrededor de 12?%, una cifra sorprendentemente baja cuando se compara con épocas anteriores en que era común que hasta la mitad de los monoplazas no terminara una carrera debido a fallos mecánicos o accidentes. Este patrón de alta fiabilidad no solo ocurrió en 2025, sino también en 2024, destacando una tendencia de mayor durabilidad y menor número de averías en la F1 reciente.

La tecnología de los monoplazas actuales, combinada con el enfoque estratégico de los equipos para aprovechar al máximo los recursos permitidos en el reglamento, ha contribuido a que muchos pilotos completen todas o casi todas las carreras del calendario. Además, la conducción más conservadora y el dominio de las escuderías en la gestión de neumáticos y paradas han reducido los errores que tradicionalmente provocaban salidas de pista o impactos severos entre coches.
Carreras sin abandonos presentes en el 2025
Parte de esta tendencia quedó reflejada en fechas clave de la temporada, en las que incluso carreras completas sin ningún abandono se han vuelto más frecuentes, algo que en décadas pasadas era un evento excepcional. Por ejemplo, carreras como el Gran Premio de Singapur y el de Bélgica vieron a todos los coches completar la distancia de carrera, un fenómeno que, según registros históricos, solo había ocurrido en unas pocas ocasiones desde principios de los años 2000.
Dicho récord ha tenido varias consecuencias para la categoría, por un lado, generó una temporada más “limpia” en términos de resultados, donde la mayoría de pilotos sumaron puntos y pudieron competir hasta el final de cada Gran Premio. Por otro lado, ha avivado el debate entre fanáticos y expertos sobre si menos abandonos enriquece o empobrece la emoción de la F1, ya que en algunos casos reduce los elementos de imprevisión que normalmente intensifican las competencias.