Durante la sesión en el Circuit de Barcelona-Catalunya, el mexicano Sergio 'Checo' Pérez tuvo su primer contacto oficial con el monoplaza de Cadillac F1, marcando no solo el debut de la escudería estadounidense, sino el regreso a las pistas del piloto tras un año de ausencia en la parrilla.
La jornada estuvo marcada por las bajas temperaturas y los inevitables problemas de un equipo que parte desde cero bajo un reglamento técnico radicalmente distinto.

Fiel a su experiencia, Pérez no se mostró alarmado por las constantes interrupciones mecánicas que sufrió el prototipo de Cadillac durante el día. En declaraciones para RacingNews365, el tapatío adoptó una postura pragmática frente a los contratiempos.
"Tuvimos muchos problemas hoy, lo cual es bueno. Es nuestro primer día y uno quiere que todos los fallos aparezcan ahora y no en la primera carrera", afirmó Checo.
El clima no ha sido el mejor aliado para Cadillac ni para Audi, el otro gran proyecto que debuta este 2026. Las bajas temperaturas en Montmeló dificultaron enormemente la puesta a punto de los neumáticos, un problema que también destacó Valtteri Bottas. El finlandés, quien regresa a un asiento titular tras su etapa como reserva en Mercedes, coincidió con el diagnóstico de Pérez:
"A primera hora es casi imposible hacer funcionar las gomas. A medida que subió la temperatura mejoramos, pero los problemas técnicos fueron una constante durante todo el día", señaló Bottas para F1 TV.
Checo Pérez parece haber encontrado en Cadillac un proyecto que, aunque crudo, tiene la infraestructura para evolucionar. La clave será qué tan rápido puedan traducir esos "muchos problemas" en soluciones de ingeniería antes de que el semáforo cambie a verde en Australia.