El fichaje de Lewis Hamilton por Ferrari sigue generando análisis dentro del paddock de la Fórmula 1, y ahora fue el exingeniero de la escudería, Rob Smedley, quien advirtió sobre la enorme presión que implica trabajar en Maranello. El británico señaló que la estructura del equipo italiano, su exposición mediática y las expectativas históricas pueden “romper” incluso a profesionales de primer nivel, por lo que ningún piloto está exento de ese escenario.
Smedley, quien trabajó durante años con Felipe Massa en Ferrari, explicó que ha visto a ingenieros muy capaces sucumbir ante ese entorno, lo que refleja el nivel de exigencia interna que existe en la escudería. Recalcó que el siete veces campeón del mundo tampoco es inmune a ese contexto, especialmente tras un primer año complicado en el que no consiguió subir al podio.
La adaptación de Hamilton ha sido más compleja de lo esperado desde su salida de Mercedes, ya que el cambio de cultura de trabajo, metodología y dinámica interna ha requerido tiempo. Durante su primera temporada con el conjunto italiano, su mejor resultado fue un cuarto lugar en varias carreras, así como una victoria en una prueba sprint, resultados que contrastaron con las expectativas generadas por su llegada.

Hamilton y Ferrari están obligados a regresar a lo más alto
El ingeniero británico subrayó que en Ferrari la presión no solo proviene del rendimiento en pista, sino también del peso de la historia del equipo, la atención de los medios italianos y la pasión de los aficionados, factores que convierten cada resultado en un examen constante. Ese entorno, afirmó, puede impulsar o desgastar a los pilotos dependiendo de su capacidad para gestionarlo.
Pese a la advertencia, el proyecto entre Hamilton y Ferrari sigue siendo visto como una apuesta en la que la experiencia del campeón mundial y la necesidad del equipo de volver a luchar por títulos podrían converger si logran superar la etapa de adaptación y la presión que caracteriza a la escudería más laureada de la F1.