El arranque de la nueva era técnica de la Fórmula 1 en 2026 dejó una conclusión clara en voz de George Russell: Red Bull sigue siendo el referente en el despliegue de energía, un factor clave con los nuevos motores híbridos que dependen en gran medida de la gestión eléctrica.
Luego de las dos semanas de pruebas en Bahréin, el piloto de Mercedes explicó que el sistema de la escudería de Milton Keynes continúa marcando la pauta en la parrilla. El británico admitió que el rendimiento del motor desarrollado por Red Bull fue una sorpresa para varios equipos, especialmente por la eficiencia con la que entrega la energía en recta.

“Su despliegue todavía parece el mejor de la parrilla”, señaló Russell al analizar los datos obtenidos en pista, en una evaluación que coincide con la visión previa de la dirección de Mercedes, que había considerado esa área como el principal punto de referencia a igualar.
No obstante, el panorama no es el mismo que meses atrás. El propio piloto destacó que la diferencia se ha reducido de forma drástica, gracias al progreso realizado por la escudería alemana en el desarrollo de su unidad de potencia y en la gestión de la batería. Esto permite pensar en una lucha más equilibrada cuando arranque la temporada en Melbourne.
¿Red Bull tiene ventaja en la F1?
El despliegue de energía es uno de los elementos más determinantes bajo el reglamento 2026, ya que influye directamente en la velocidad punta, las posibilidades de adelantamiento y la defensa de posición. En este contexto, contar con una liberación más eficiente puede traducirse en varias décimas por vuelta, especialmente en circuitos con largas rectas.
A pesar del reconocimiento al trabajo de Red Bull, Russell dejó claro que el orden real de fuerzas aún es incierto. Las simulaciones de carrera y las condiciones de los test no permiten conocer con exactitud el rendimiento absoluto de cada equipo, por lo que la primera carrera será el verdadero termómetro.