Una de las piezas más emblemáticas en la historia de la Fórmula 1 ha pasado por una subasta histórica: el Benetton B192-05 con el que Michael Schumacher obtuvo su primera victoria en un Gran Premio, un momento clave que marcó el inicio de una carrera legendaria en el automovilismo.
Este monoplaza, con chasis B192-05, fue conducido por Schumacher en la temporada de 1992, y le dio su primer triunfo en la máxima categoría en el Gran Premio de Bélgica, disputado en el circuito de Spa-Francorchamps. Esa victoria supuso el primer peldaño de una trayectoria que lo llevaría a convertirse en uno de los pilotos más dominantes de todos los tiempos.
Dicho auto no solo destaca por su vinculación con Schumacher, sino también por su importancia técnica e histórica. Fue uno de los últimos coches de la F1 equipados con caja de cambios manual, símbolo de una era tradicional de pilotaje antes de la completa adopción de las transmisiones semiautomáticas y electrónicas en la parrilla.

La casa de subastas Broad Arrow Auctions, con sede en el Reino Unido, incluyó esta joya en su venta Global Icons: Europe Online Auction, celebrada del 23 al 30 de enero de 2026, marcando la primera vez que el B192-05 se ofreció al público. Antes había permanecido en colecciones privadas tras pasar por el departamento clásico del equipo Benetton, posteriormente Renault, y varias manos de coleccionistas.
El Benetton de Schumacher fue subastado en una cifra histórica
Inicialmente se estimaba que el monoplaza podría alcanzar un valor de alrededor de 8,5 millones de euros, unos 9,9 millones de dólares, debido a su rareza histórica y su relevancia en el automovilismo.
Finalmente, la subasta concluyó con la venta del Benetton por 5,082 millones de euros, una cifra que confirma el gran interés de los coleccionistas por los autos clásicos de la F1 y, en especial, los asociados a figuras icónicas como Schumacher.