El arranque de la temporada 2026 ha dejado claro que Cadillac enfrenta un desafío estructural importante: competir contra equipos consolidados mientras aún construye las bases técnicas de su proyecto en la Fórmula 1. En este sentido, Sergio “Checo” Pérez ha sido contundente al señalar que el principal obstáculo no es un aspecto aislado, sino el proceso integral de crecimiento del equipo.
De acuerdo con el piloto mexicano, el mayor reto radica en entender completamente el monoplaza y cerrar la brecha de rendimiento respecto a los líderes. Esta situación es natural para una escudería nueva, especialmente en una temporada marcada por cambios técnicos relevantes y alta competitividad en la parrilla.
Cadillac, que debutó en la categoría como el undécimo equipo, ha mostrado avances progresivos en sus primeras carreras. Sin embargo, los resultados aún están lejos de la zona de puntos, lo que evidencia que el desarrollo del auto sigue en una fase temprana. Pérez ha insistido en que el enfoque debe estar en identificar debilidades y mejorar carrera a carrera, más que en buscar resultados inmediatos.

Hay confianza dentro de Cadillac
Además, el contexto no es sencillo. Equipos con mayor experiencia y recursos continúan evolucionando rápidamente, lo que obliga a Cadillac a acelerar su curva de aprendizaje. Aun así, dentro del equipo existe optimismo, ya que han logrado completar carreras y recopilar datos valiosos en las primeras fechas del calendario.
El equipo tuvo un debut difícil en la F1, aunque Checo terminó en la posición 16, su compañero, Valteri Bottas tuvo que abandonar antes de cruzar la bandera a cuadros. La mejoría se notó en el Gran Premio de China, donde ambos pilotos concluyeron la carrera, pero muy lejos de los líderes.