Con la temporada 2026 a punto de comenzar en el Gran Premio de Australia, George Russell ha reflexionado sobre cómo los cambios normativos han transformado profundamente la Fórmula 1. Aunque Mercedes mostró un rendimiento sólido en los test de pretemporada en Bahréin y el piloto se siente optimista con el potencial del W17, advirtió que ya no hay partes “fáciles” durante un fin de semana de carrera.
Russell explicó que, con las nuevas regulaciones, detalles que antes parecían rutinarios, como una salida limpia, la clasificación o las paradas en boxes; ahora implican una complejidad adicional. “Hace años, ciertas tareas eran relativamente simples; ahora hay una enorme cantidad de incógnitas y puedes tropezar con cualquier pequeño error”, dijo el británico.
Gran parte de esta complejidad proviene de las unidades de potencia reformadas para 2026, que han eliminado el componente MGU-H y aumentado la importancia de gestionar la energía eléctrica y de recuperación durante toda la carrera. Esa evolución ha significado que los pilotos y equipos deban repensar no solo la estrategia de carrera, sino también cada fase de rodaje, clasificación y arrancadas, donde el control energético es esencial.

Mercedes se está adaptando al nuevo reglamento de la F1
Russell valoró positivamente que Mercedes no haya enfrentado problemas graves durante la pretemporada y que el equipo haya logrado buena correlación entre simulación y pruebas reales, algo que había sido un desafío en años anteriores. Aun así, explicó que la adaptación a los nuevos coches será clave, sobre todo cuando los equipos enfrenten diferentes circuitos y condiciones de carrera que aún no se han puesto a prueba.
Pese a reconocer estos retos, Russell mantiene una actitud positiva hacia el enfoque del equipo tras la pretemporada y aseguró que Mercedes se siente preparado para afrontar la temporada. También enfatizó que entender completamente el impacto de las nuevas normas llevará tiempo, ya que cada pista, condición y fase de carrera exige una adaptación constante a un reglamento que ha redefinido “lo que antes se veía como simple” en la F1.