El equipo Racing Bulls ha dejado clara su postura ante los posibles cambios al reglamento de la Fórmula 1 en 2026: cualquier ajuste debe aplicarse de manera progresiva y no de forma abrupta. Así lo expresó su jefe, Alan Permane, en medio del debate actual sobre las modificaciones técnicas que se analizan tras las primeras carreras de la temporada.
La discusión surge a raíz de diversos problemas detectados con el nuevo reglamento, especialmente en lo relacionado con la gestión de energía de los monoplazas. Ante este panorama, la FIA y los equipos han planteado una serie de soluciones que podrían comenzar a implementarse desde el Gran Premio de Miami.

Sin embargo, desde Racing Bulls consideran que introducir todos los cambios al mismo tiempo podría generar más complicaciones que beneficios. Permane explicó que lo más prudente sería dividir las actualizaciones en varias fases, comenzando con ajustes más simples y de menor riesgo, para después avanzar hacia modificaciones más complejas conforme avance la temporada.
Dicho plan planteado contempla una primera etapa en Miami, donde se podrían probar soluciones iniciales en un fin de semana sprint, aunque con limitaciones por el poco tiempo en pista. Posteriormente, circuitos como Montreal o Barcelona aparecen como escenarios ideales para introducir nuevas mejoras, ya que permiten una evaluación más completa de los cambios.
Muchos cambios pueden ser contraproducentes en la nueva era de la F1
Esta estrategia escalonada también responde a la necesidad de comprender mejor el impacto de cada ajuste en el rendimiento de los autos. Con un reglamento tan complejo como el de 2026, que incluye nuevas unidades de potencia híbridas y mayor protagonismo de la energía eléctrica, cualquier modificación puede tener efectos significativos en el comportamiento de los monoplazas.
Además, la postura de Racing Bulls coincide con una tendencia general en el paddock, que es evitar decisiones precipitadas en una temporada marcada por una revolución técnica. La prioridad es garantizar que los cambios realmente mejoren el espectáculo sin comprometer la seguridad ni la competitividad.