El piloto de Williams, Alex Albon, ha expresado su preocupación por el actual nivel de control de velocidad de los autos, argumentando que las características del nuevo reglamento de la F1 están provocando velocidades difíciles de gestionar y un comportamiento de los monoplazas que, a su juicio, no responde a lo que debería esperarse de la máxima categoría del automovilismo.
Albon manifestó que la forma en que se ha desarrollado el comportamiento de los coches, especialmente en relación con la velocidad máxima y la gestión de la energía, no es la ideal y representa un desafío tanto para los pilotos como para los equipos.
La temporada 2026 ha introducido cambios importantes en las regulaciones técnicas, con el objetivo de ajustar el equilibrio entre eficiencia, espectáculo y rendimiento. Sin embargo, según Albon, algunos de estos cambios han generado efectos secundarios no previstos que afectan la manera en que los monoplazas alcanzan y mantienen la velocidad en distintas partes de los circuitos.

La preocupación crece entre los pilotos
El piloto de Williams explicó que, aunque la intención detrás de las nuevas reglas es mejorar la competición, la realidad en pista ha sido que los autos presentan variaciones de velocidad que complican el control y la previsibilidad, lo cual influye tanto en la seguridad como en la competitividad de las carreras.
Dicha preocupación no es aislada dentro del paddock, pues otros pilotos y equipos también han señalado que el comportamiento de los monoplazas con los sistemas híbridos y la gestión energética puede llevar a situaciones en las que la velocidad fluctúa de forma abrupta, lo que plantea interrogantes sobre la experiencia de pilotaje y la interacción entre los autos en carrera.
La discusión sobre el control de la velocidad en esta temporada de la F1 se suma a otros debates técnicos que están en curso entre la FIA, los equipos y los pilotos, quienes buscan equilibrar la innovación con la seguridad y el espectáculo.