Los nuevos ajustes implementados por la FIA y los equipos de la F1 traerán cambios a lo que vimos durante las primeras carreras del campeonato, aunque estas modificaciones aún no cuentan con el consenso oficial.
Estas modificaciones llegaron después del accidente que sufrió Oliver Bearman en el GP de Japón, en Suzuka, cuando el piloto británico tuvo el "boost" ante un Franco Colapinto que venía perdiendo potencia en su Alpine.
Esto abrió el debate sobre el uso de las medidas de "despliegue de energía", con lo que se espera que se reduzcan considerablemente riesgos, además de los llamados "adelantamientos involuntarios".
"Los adelantamientos involuntarios también están relacionados con las velocidades de aproximación", declaró en una entrevista el director de monoplazas de la FIA, Nikolas Tombazis.
"Y creemos que las medidas que hemos tomado para abordar el nivel de impulso y el nivel de potencia en ciertas partes del circuito contribuyen en cierta medida a abordar este problema."
Uno de los cambios más destacados es la cantidad de energía que se puede recuperar mediante el llamado clipping, así como una reducción del límite de recuperación durante la clasificación.