La inminente salida de Gianpiero Lambiase de Red Bull ha vuelto a encender las especulaciones sobre el futuro de Max Verstappen en la Fórmula 1. Sin embargo, Laurent Mekies, jefe del equipo austriaco, dejó claro que la marcha del histórico ingeniero de carrera no condicionará la permanencia del piloto neerlandés dentro de la escudería.
Lambiase, una de las figuras más importantes en la carrera de Verstappen, dejará Red Bull al finalizar su contrato para incorporarse a McLaren en 2028 como director de carrera, poniendo fin a una relación profesional que comenzó en 2016 y que fue clave en la conquista de cuatro campeonatos mundiales del neerlandés.

Esta noticia generó incertidumbre inmediata debido a la estrecha relación entre ambos. A lo largo de los años, Verstappen y Lambiase construyeron una dinámica muy particular en radio y trabajo de pista, convirtiéndose en una de las duplas más sólidas y reconocibles del paddock.
Pese a ello, Mekies minimizó el impacto de esta decisión y aseguró que el proyecto de Red Bull trasciende a nombres individuales. El directivo afirmó que Verstappen mantiene una visión clara sobre su futuro y que su compromiso con el equipo no depende exclusivamente de la continuidad de Lambiase.
Red Bull trabaja en su reconstrucción con Verstappen siendo una parte importante
Actualmente, el equipo atraviesa una etapa de reconstrucción interna tras varias salidas relevantes dentro de su estructura técnica y directiva, mientras además enfrenta un inicio complicado bajo el nuevo reglamento de 2026. A esto se suman rumores constantes sobre posibles cláusulas de salida en el contrato de Verstappen, vigente hasta 2028, y el interés de otras escuderías como Mercedes en fichar al tetracampeón mundial.
No obstante, Mekies insistió en que no existe preocupación inmediata dentro del equipo. Según el francés, Verstappen sigue plenamente involucrado en el desarrollo del monoplaza y enfocado en ayudar a Red Bull a recuperar competitividad frente a rivales como McLaren, Ferrari y Mercedes.