El pésimo desempeño mostrado hasta el momento por el motor Honda en el Aston Martin de 2026 empezaría a causar fricciones entre ambas partes.
De acuerdo con la prensa británica, ya hay diferencias marcadas entre ambas partes, luego de un terrible fin de semana en Australia para el equipo británico, donde los monoplazas de Fernando Alonso y Lawrence Stroll tuvieron que ser retirados, y posteriormente regresaron para generar datos, una situación bastante inusual.
Will Buxton, periodista especializado, advirtió que en Aston Martin el ánimo es de fracaso, pues Lawrence Stroll, propietario del equipo, tenía prevista una situación muy diferente para este año, donde incluso vislumbraba a la escudería peleando por campeonatos.
"El auto diseñado por Adrian (Newey), el motor Honda... Lawrence Stroll apostó todo al cambio de normativa de este año. Este era el año para luchar y están muy lejos de ello".
En la era reciente, Honda trabajó junto a McLaren y Red Bull, viviendo una etapa para el olvido con el equipo papaya, donde también estaba el español Fernando Alonso.
Fricciones con Honda podrían traer consecuencias negativas
Como es de esperarse, la situación tensa que se vive con Honda parece que podría traer más problemas que soluciones.
Es importante precisar que Aston Martin firmó un contrato para traer de vuelta a Honda como motorista en 2024, dos años después de que la empresa japonesa anunciara su salida de la F1, asegurando que dejaría su infraestructura para el beneficio de sus equipos clientes: Red Bull y AlphaTauri/Racing Bulls, con quienes tenía contrato vigente hasta 2025.
Por si fuera poco, lo que ocurre actualmente con Aston Martin recuerda mucho a lo que ocurrió hace años con McLaren, cuando Honda trabajó con el equipo papaya sin llegar a buen puerto, por lo que ambos tomaron caminos separados.
El problema para McLaren fue que Honda cosechó los frutos del desarrollo conjunto con otro equipo: Red Bull, equipo que logró cuatro campeonatos de pilotos y dos de constructores con unidades de potencia del motorista japonés.
Ante esta situación, Buxton advirtió que los señalamientos de Aston Martin, culpando a su motorista desde el primer fin de semana, no son para nada un movimiento inteligente, sino al contrario, pueden causar una fricción que a largo plazo podría traer peores consecuencias para el equipo que para el fabricante de motor.