La escudería Ferrari ha dejado clara su postura frente al debate que rodea a las arrancadas en la temporada 2026 de la Fórmula 1: no quiere más cambios en el reglamento. El equipo considera que las reglas actuales ya han sido suficientemente ajustadas y que seguir modificándolas podría afectar el equilibrio competitivo.
El tema ha cobrado relevancia tras las dificultades que varios equipos han experimentado en las salidas debido a las nuevas unidades de potencia, especialmente tras la eliminación del MGU-H. Dicho cambio ha obligado a los pilotos a gestionar de forma distinta la entrega de potencia en el arranque, generando inconsistencias y, en algunos casos, salidas menos eficientes.
Sin embargo, Ferrari ha logrado destacar precisamente en este aspecto. Gracias a un desarrollo anticipado de su monoplaza y su unidad de potencia, el equipo ha conseguido salidas más limpias y efectivas que muchos de sus rivales. Esta ventaja no es casualidad, sino resultado de una interpretación técnica bien trabajada desde las primeras fases del nuevo reglamento.

Nuevos cambios no serían justos, según Ferrari
Frédéric Vasseur, jefe del equipo, ha sido contundente al respecto. Considera que introducir nuevos cambios sería un error, especialmente cuando los equipos apenas comienzan a adaptarse a las regulaciones actuales. Además, subraya que las normas deben mantenerse estables para permitir un desarrollo justo y evitar decisiones precipitadas que beneficien a algunos competidores.
Mientras otras escuderías presionan por ajustes adicionales para igualar el rendimiento en las arrancadas, Ferrari insiste en que la F1 debe respetar el trabajo técnico realizado por cada equipo. Para la escudería italiana, modificar nuevamente las reglas podría diluir el mérito de quienes han sabido adaptarse mejor.