Alpine se prepara para afrontar un desafiante Gran Premio de Japón, en un contexto marcado por los profundos cambios reglamentarios que vive la Fórmula 1. Desde la visión técnica del equipo, las condiciones en Suzuka serán muy distintas a las de temporadas anteriores, con un impacto directo en el ritmo y la conducción.
De acuerdo con Dave Greenwood, director de carrera de Alpine, uno de los principales efectos de la nueva normativa será una reducción en la velocidad general de los monoplazas. Explicó que los tiempos de vuelta serán más lentos en comparación con años previos, debido a la combinación de aerodinámica activa y nuevas exigencias en la gestión energética.

El trazado del GP de Japón, conocido por sus curvas rápidas y enlazadas, será uno de los escenarios donde más se notarán estos cambios. Greenwood señaló que el comportamiento del auto variará dependiendo del uso de los sistemas activos, lo que obligará a los pilotos a adaptarse constantemente durante la vuelta.
Además, el componente energético jugará un papel clave. Bajo las reglas de 2026, los equipos deben gestionar de forma más precisa la energía disponible, lo que influye directamente en el rendimiento en rectas y zonas de alta exigencia. En un circuito técnico como Suzuka, esto podría generar diferencias importantes en el ritmo de la carrera.
Mayor exigencia para los pilotos en un GP de Japón más técnico y demandante
Otro aspecto relevante es la complejidad que enfrentarán los pilotos. La combinación de menor carga aerodinámica en ciertos momentos y la activación de distintos modos del auto hará que la conducción sea más demandante, elevando el nivel de dificultad en cada sector del circuito.
Aunque estas condiciones aplican para toda la parrilla, Alpine reconoce que el reto será mayúsculo, ya que Suzuka pondrá a prueba tanto la capacidad técnica del equipo como la adaptación de sus pilotos, Pierre Gasley y Franco Colapinto.