La segunda cita de la NASCAR México Series en el Súper Óvalo Chiapas resultó ser una verdadera prueba de resistencia y estrategia para el equipo Alessandros Racing / Heraldo Media Group. Mientras que en la categoría estelar la escudería logró consolidar un sólido resultado con dos autos dentro del Top 10, la división Challenge vivió una tarde accidentada que mermó sus aspiraciones de podio.
El gran protagonista de la tarde fue Rubén Rovelo con el auto #28, quien demostró por qué es uno de los referentes del serial. Desde el inicio, Rovelo impuso un ritmo agresivo que lo mantuvo en la lucha por el liderato, logrando su punto máximo en la vuelta 71, cuando tomó la punta para llevarse la victoria del primer stage.
Pese a que una bandera amarilla en la segunda mitad de la carrera alteró su estrategia y le hizo perder posiciones, Rovelo supo reorganizarse con su coequipero Helio Meza del número #27. Ambos pilotos rodaron en tándem durante los últimos giros, protegiéndose de los ataques rivales.

Tras 172 vueltas, Rovelo cruzó la meta en la sexta posición, seguido inmediatamente por Meza en la séptima plaza. Omar Jurado completó la cosecha del equipo en la categoría mayor rozando el Top 10 con un undécimo puesto.
En la categoría Challenge, el panorama fue más turbulento. Gerardo “Chispa” Rodríguez fue el encargado de salvar el equipo con una carrera de mucha gestión, finalizando en séptimo lugar, tras intensos duelos a la mitad de la carrera.

El piloto, Mateo Girón rodaba con paso firme en zona de podio, pero un contacto en la vuelta 89 sentenció su participación debido a daños irreparables en su auto. Por otra parte Eliud Treviño, su jornada terminó prematuramente en la vuelta 31 tras un impacto contra el muro que dejó su auto fuera de la competencia.