México enfrenta la escasez de unos 90 mil operadores de camiones de carga de largas distancias y presión por mayor eficiencia, la baja participación femenina revela una oportunidad que el sector aún no termina de aprovechar, indican expertos.
En el país, la participación femenina aunque muestra avances, la brecha sigue siendo amplia. Al cierre de 2024, datos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, indican que 6,738 mujeres contaban con licencia federal vigente para operar vehículos de carga. Sin embargo, si se observa el universo total de personas al volante, durante el primer trimestre de 2025 solo el 1.78 por ciento fueron mujeres.
“Si bien el porcentaje de mujeres al volante en el sector de transporte de carga aún es menor, ya se vislumbra una tendencia que apunta hacia una mayor inclusión; principalmente considerando el reto existente frente a la escasez de conductores calificados, la industria se ve obligada a buscar nuevos talentos, en un espacio donde siempre ha existido: en la capacidad femenina y su profesionalismo”, dice Ernesto del Blanco , Director General de ELAM-FAW Trucks México.
“Incrementar la participación de las mujeres en el transporte no es solo una apuesta por la equidad. Es una decisión que fortalece la profesionalización del sector y amplía su capacidad de crecimiento. Cuando entendemos que integrar talento femenino es una ventaja competitiva y no solo una demanda social, el transporte mexicano se vuelve más sólido, más eficiente y mejor preparado para el futuro”, indicó el directivo de la firma de camiones.
Explicó que las nuevas tecnologías en los vehículos , con sistemas avanzados de asistencia a la conducción, cabinas con mayor visibilidad, transmisiones automatizadas y monitoreo inteligente no solo mejoran la eficiencia operativa; también amplían la autonomía y la seguridad de quienes están al volante.
“La capacitación especializada y la incorporación de tecnología vehicular avanzada no deben verse como esfuerzos aislados, sino como una estrategia integral para elevar la seguridad y la profesionalización del sector. La formación fortalece habilidades y confianza al volante; la tecnología reduce riesgos, fatiga y vulnerabilidad en rutas complejas”, enfatiza Del Blanco.
Para mujeres interesadas en esta labor, en México existen iniciativas como la Red de Mujeres de Autotransporte y la Asociación de Mujeres Operadoras de Carga, que buscan fortalecer y visibilizar el rol de la mujer dentro de este sector a través de herramientas y un acompañamiento que les permita ampliar sus capacidades profesionales.
Además, existen programas impulsados por instituciones educativas y organismos que buscan formar a nuevas operadoras profesionales de tractocamión, brindándoles las habilidades técnicas necesarias para su inserción laboral en un entorno tradicionalmente masculino.