En México, muchos conductores optan por cargar gasolina “de a poquito”, ya sea por cuestión de presupuesto o por costumbre. Sin embargo, esta práctica puede tener efectos negativos en el rendimiento del auto, en el funcionamiento del sistema de combustible y, en algunos casos, incluso en el bolsillo del conductor.
Uno de los principales problemas de cargar pequeñas cantidades de gasolina es que el auto opera con niveles bajos de combustible durante más tiempo. Esto obliga a la bomba de gasolina, ubicada dentro del tanque, a trabajar sin suficiente enfriamiento y lubricación. La bomba depende del propio combustible para mantenerse a temperatura adecuada, cuando el nivel es bajo, se calienta más y se desgasta prematuramente.

Además, llenar “de a poquito” dificulta que el conductor lleve un control real del rendimiento del vehículo. Al no registrar cargas completas, es más complicado detectar anomalías en el consumo o problemas potenciales del motor. Las cargas parciales constantes también provocan que el tanque se ventile con mayor frecuencia, facilitando la acumulación de humedad y la formación de sedimentos que pueden afectar la calidad del combustible almacenado.
Otra consecuencia poco conocida es que, al circular con el tanque casi vacío, la gasolina disponible suele arrastrar impurezas depositadas en el fondo. Aunque la mayoría de los autos cuenta con filtros, la acumulación excesiva puede saturarlos y reducir el flujo hacia los inyectores, lo que impacta directamente en la potencia del motor y en el consumo.
Cuida tu auto y tu tiempo al cargar gasolina
Por otro lado, realizar varias visitas a la gasolinera en lugar de una sola implica más tiempo y, en ocasiones, mayor gasto. Algunos expertos señalan que abrir repetidamente el tanque aumenta la evaporación del combustible, especialmente en temporadas de calor, lo que reduce ligeramente el rendimiento.
Se recomienda mantener el tanque por encima de un cuarto. Esto permite que la bomba trabaje con buena refrigeración y asegura una operación más estable del sistema. Aunque llenarlo por completo no siempre es posible, hacer cargas más amplias y menos frecuentes ayuda a prolongar la vida útil de los componentes del auto y mejora el control del consumo.