BYD, ha presentado el Denza Z, un modelo que combina la sofisticación estética de un Maserati con la potencia de un Lamborghini, pero manteniendo un precio que compite directamente con sedanes de gama media-alta como los de Toyota.
Bajo el mandado del exjefe de diseño de Audi, Wolfgang Egger, el Denza Z se presenta con un diseño que recuerda directamente a las firmas italianas. El modelo, exhibido en el Salón del Automóvil de Pekín, destaca especialmente en su variante Z Convertible, la cual presume un habitáculo de cuatro plazas y una silueta fluida que mejora las proporciones respecto al prototipo original. Con acabados satinados y un interior tricolor.

Equipado con una configuración de tres motores eléctricos y tracción integral, el Denza Z tiene una potencia combinada de 1,014 PS (alrededor de 1,000 hp). Esta cifra lo coloca en la liga de los hiperdeportivos, permitiéndole competir en rendimiento con modelos que cuadruplican su costo.
Tecnológicamente, BYD ha dotado a este modelo con sus innovaciones más disruptivas, incluyendo la suspensión electromagnética DiSus-M. Este sistema se complementa con el asistente de conducción autónoma "Eye of the God" y una arquitectura de batería compatible con carga ultra rápida. La integración de estos elementos asegura que el Denza Z no sea solo una cara bonita con mucha potencia, sino una plataforma de ingeniería avanzada capaz de adaptarse a las exigencias de la pista y del uso diario.

Europa será el primer gran escenario, con un precio estimado entre los 58,600 y 73,200 dólares, el Denza Z se sitúa como una opción frente a rivales como el Maserati GranCabrio Folgore, cuyo costo en China supera los 350,000 dólares. Tras su paso por Pekín, el auto se preparará para debutar en acción en el Festival de la Velocidad de Goodwood.
