Red Bull enfrenta un panorama poco habitual en la temporada 2026 de la Fórmula 1. Luego de años de dominio, el equipo ahora se encuentra rezagado frente a sus principales rivales, una situación que su director, Laurent Mekies, no ha dudado en calificar como una “dura realidad”.
Tras el Gran Premio de Japón, Mekies fue contundente al evaluar el desempeño del equipo. “Somos una fuerza distante, esa es la realidad”, declaró, dejando claro que Red Bull no está actualmente en la pelea directa por las victorias.

Los resultados reflejan esta crisis deportiva. En Japón, Max Verstappen finalizó octavo, mientras que su compañero Isack Hadjar quedó fuera de los puntos. En lo que va de la temporada, el mejor resultado del equipo ha sido apenas un sexto lugar, muy lejos del protagonismo al que estaba acostumbrado.
Uno de los principales problemas es la brecha de rendimiento frente a sus rivales. Mekies explicó que en carreras como Australia el equipo ya estaba a cerca de un segundo de Mercedes y medio segundo de Ferrari, diferencias que incluso han aumentado en citas posteriores como China y Japón.
Red Bull no se ha podido adaptar a las nuevas reglas en la F1
El cambio de reglamento para 2026 también ha jugado un papel clave. La introducción de autos más ligeros y una nueva configuración híbrida, con mayor peso de la energía eléctrica, ha afectado el rendimiento del monoplaza RB22, que ha mostrado problemas de equilibrio y manejo.
A pesar de que la nueva unidad de potencia desarrollada junto a Ford no parece ser el principal inconveniente, Red Bull aún no logra entender completamente el comportamiento del auto. Por si fuera poco, el calendario no juega a su favor, la cancelación de carreras y el parón de un mes limita el tiempo en pista, lo que complica el desarrollo y la posibilidad de probar mejoras.